Vino producido en una escuela que educa a estudiantes de secundaria y registra ventas récord

30 junio, 2026

Cuando un consumidor opta por una botella de vino en una góndola o en una vinoteca, rara vez se detiene a conocer la historia que respalda esa etiqueta. En Mendoza, una de esas narrativas tiene como protagonistas a estudiantes que, mientras completan la educación secundaria, participan activamente en la elaboración de vinos y otros productos regionales.

Se trata de la experiencia educativa que desarrollan la comunidad salesiana de Don Bosco en Rodeo del Medio, donde desde hace más de un siglo se aplica un modelo formativo que fusiona enseñanza técnica, producción y conexión directa con el mundo laboral.

Entre los vinos que emergen de este marco se halla “Otro Loco Más”, un vino que forma parte de una iniciativa educativa en la que los alumnos aprenden sobre vitivinicultura mediante la experiencia diaria en viñedos, bodegas y laboratorios.

Y además… ¡es un fenómeno de ventas! Según datos difundidos por la propia empresa, Otro Loco Más comercializa actualmente un promedio de entre 600.000 y 800.000 botellas por mes en el mercado argentino.

Una tradición educativa vinculada al vino

La presencia de los salesianos en Rodeo del Medio se remonta a 1898. A partir de ese momento, la institución se consolidó como uno de los principales espacios de formación técnica vinculados a la producción agroindustrial en Mendoza.

En el predio conviven una escuela agrotécnica, una bodega de época y diversos espacios destinados a la capacitación en enología, producción alimentaria y labores agrícolas.

La propuesta educativa busca que los estudiantes complementen los conocimientos teóricos con experiencias laborales concretas, participando en procesos productivos reales desde las primeras etapas de formación.

Un semillero de referentes de la vitivinicultura

A lo largo de las décadas, las aulas de Don Bosco ha sido el punto de partida para numerosos profesionales que luego desarrollaron destacadas trayectorias dentro de la industria vitivinícola.

Entre ellos se encuentran Jorge Riccitelli, reconocido internacionalmente y distinguido como Mejor Enólogo del Mundo por la revista estadounidense Wine Enthusiast, y Ángel Mendoza, uno de los nombres más influyentes de la enología argentina, con una extensa trayectoria en bodegas de prestigio nacional. Ambos mantienen vínculos con la institución que contribuyó a su formación profesional.

Un patrimonio histórico de Mendoza

Más allá de su función educativa, el complejo salesiano alberga espacios de gran valor patrimonial para la provincia. La histórica Bodega Don Bosco conserva una de las cavas más antiguas de Argentina y cuenta con una torre vinaria considerada única en Latinoamérica.

Además, allí funciona la primera Facultad de Enología creada en la región, inaugurada en 1965, un antecedente clave para la profesionalización del sector vitivinícola mendocino.

Aprender haciendo: una metodología que sigue vigente

La elaboración de vino forma parte de un modelo pedagógico basado en la experiencia práctica. Los estudiantes participan de distintas etapas productivas que incluyen el trabajo en viñedos, el seguimiento de la cosecha, la elaboración de vinos y el control de calidad.

La propuesta no se limita únicamente a la vitivinicultura. También se desarrollan proyectos vinculados a la producción de aceite de oliva, conservas, dulces y otros alimentos regionales. Este sistema busca facilitar la inserción laboral de los jóvenes y acercarlos a las dinámicas reales de las economías regionales.

Educación y oportunidades

La institución recibe alumnos provenientes de distintos contextos sociales y económicos. Para muchos de ellos, el acceso a becas y programas de acompañamiento representa una herramienta fundamental para completar sus estudios y adquirir formación técnica. La combinación entre educación, producción y capacitación laboral ha convertido a este espacio en una referencia dentro de la enseñanza agrotécnica argentina.

Camila Barrera

Soy periodista argentina especializada en vino, terroirs e historias que nacen detrás de cada bodega. Desde Mendoza, cuento la actualidad vitivinícola con una mirada curiosa, cercana y de territorio, entre cultura, economía, enoturismo y nuevas tendencias del vino argentino.