LVMH gana la batalla de marcas en China

6 julio, 2026

El grupo de bienes de lujo LVMH ha obtenido un fallo de 1,5 mil millones de dólares en China por violación de marca, lo que sugiere un cambio significativo en la actitud de la República Popular hacia la protección de la propiedad intelectual. ¿Significará esto una ofensiva contra las botellas falsificadas?

Si se confirma, el fallo, vinculado a la marca Louis Vuitton de LVMH, aportaría una protección notable a categorías de alcohol como el cognac y los vinos finos (destacando la gama Penfolds de Treasury Wine Estates), que han sido objeto de falsificación e imitación en China.

La disputa comenzó cuando LVHM demandó a una marca china de té con leche por imitar su icónico símbolo Louis Vuitton en sus productos.

La semana pasada, en una sentencia que redefine fundamentalmente los límites de la protección de la propiedad intelectual a nivel mundial, una autoridad judicial china ordenó a los infractores pagar 1,5 mil millones de dólares por infracción sistémica de marcas.

Piratería doméstica

Ese es uno de los fallos de propiedad intelectual más grandes de la historia corporativa asiática y, muchos creen, señala un cambio fundamental en el aparato legal de China, pasando de la tolerancia histórica a la piratería doméstica a una aplicación rigurosa de estándares de marca internacionales a medida que las empresas chinas buscan protecciones recíprocas en el extranjero.

La magnitud de la sanción de 1,5 mil millones de dólares es que excede la compensación por ventas perdidas, pero incluye daños punitivos masivos destinados a disuadir a otros falsificadores.

La decisión desencadenó de inmediato un amplio debate en las plataformas de redes sociales chinas, con analistas locales interpretando la sentencia como una dura advertencia de Beijing de que endurecerá acciones contra los falsificadores mientras China busca construir sus relaciones comerciales y nombres de marca a nivel internacional.

Botellas falsificadas

Los grupos de bebidas alcohólicas han sido los principales objetivos de los falsificadores que falsifican botellas caras y las venden obteniendo beneficios considerables a través de redes locales.

La producción de botellas prácticamente idénticas, cápsulas, etiquetas y otros envases es generalizada en toda Asia. En muchos casos el delito no se comete hasta que se reúnen todos los elementos de una falsificación y se rellenan con licor ilegal local.

No obstante, la sentencia de LVMH subraya una ofensiva estatal.

A principios de este año, Treasury Wine Estates anunció que se le habían concedido más de 10 millones de dólares en daños tras una lucha de varios años contra una marca de vino acusada de imitar su icónica etiqueta Penfolds.

En apelación, un tribunal chino ordenó a los acusados detrás de una marca llamada “Rush Rich” pagar 10,2 millones de dólares en daños. Los dos primeros caracteres chinos del nombre imitaban el nombre Penfolds, mientras que el resto del embalaje fue diseñado deliberadamente para confundir a los consumidores.

El mes pasado db informó que las autoridades chinas habían desmantelado varias redes criminales involucradas en la producción y venta de bebidas espirituosas falsificadas comercializadas como productos exclusivos del gobierno y del ejército. La ofensiva a nivel nacional resultó en el decomiso de más de 75.000 casos de alcohol ilícito y decenas de arrestos.

 

 

 

Camila Barrera

Soy periodista argentina especializada en vino, terroirs e historias que nacen detrás de cada bodega. Desde Mendoza, cuento la actualidad vitivinícola con una mirada curiosa, cercana y de territorio, entre cultura, economía, enoturismo y nuevas tendencias del vino argentino.