En una fase de reconfiguración del sector vitivinícola argentino, Grupo Peñaflor comunicó una importante inversión en la provincia de Mendoza. La firma destinará 44 millones de dólares para erigir una nueva bodega en Tunuyán, con la finalidad de aumentar su capacidad de producción y reforzar su presencia en una de las zonas vitivinícolas más destacadas de la provincia.
La empresa informó vía sus canales sociales que la iniciativa prevé una bodega de tecnología de punta, dotada con equipos de última generación. Se espera que entre en funcionamiento durante la vendimia de 2027, lo que indica que los trabajos iniciales se iniciarán en los meses venideros y que su primera producción se materializará en la cosecha siguiente.
“Seguimos apostando por el desarrollo de la industria vitivinícola de Argentina”, afirmó Grupo Peñaflor al anunciar la iniciativa en X. De este modo, este nuevo establecimiento se sumará a los que la firma ya gestiona en Mendoza, San Juan, Salta, la provincia de Buenos Aires y Neuquén.
La decisión de establecerse en Tunuyán reitera el enfoque sobre el Valle de Uco como escenario de inversiones relacionadas con el negocio vinícola. En esta ocasión, la empresa indicó que la nueva instalación apunta a incorporar tecnología avanzada y ampliar la capacidad de producción, aunque no se compartieron especificaciones técnicas de la bodega ni su volumen de elaboración.
Con una inversión declarada de 44 millones de dólares, el proyecto figura entre los desembolsos más relevantes anunciados últimamente por una empresa vitivinícola en Mendoza, y representa una decisión de avanzar con nueva infraestructura en un contexto en el que el sector busca fortalecer su competitividad y su posicionamiento.