Una diputada provincial de Entre Ríos denunció que se utilizaron $57.000 de recursos destinados a un comedor escolar para la compra de una botella de vino. Este gasto aparece registrado en la factura correspondiente a la Escuela Nº1 Juan Domingo Perón, ubicada en la localidad de San José de Feliciano. La situación fue expuesta por la legisladora María Elena Romero, quien indicó que la adquisición figura en la rendición presentada ante el Estado.
Romero subrayó que el caso cuenta con respaldo documental y sostuvo: “No se trata de una versión sin pruebas ni de una denuncia sin fundamento. Se encuentra en una factura presentada al Estado provincial y la propia Dirección de Comedores dejó constancia de una observación reclamando explicaciones por esa adquisición“.
“¿Cómo es posible que recursos públicos destinados a alimentar a nuestros chicos se hayan empleado para adquirir una botella de vino?”, añadió la diputada. Al mismo tiempo, explicó que el episodio no debe interpretarse como una acusación hacia las personas que administran los establecimientos.
El planteo sobre el sistema de compras de los comedores
Para Romero, el caso pone de manifiesto las dificultades del sistema descentralizado de compras utilizado para los comedores escolares. En ese sentido, sostuvo que el control no debería limitarse a revisar los gastos una vez que fueron realizados: “El control no puede consistir solamente en descubrir después, cuando llega una rendición, que con el dinero de un comedor se compró una botella de vino“.
A partir de este episodio, la diputada defendió la implementación de un esquema centralizado de compras como una forma de reforzar los controles sobre los recursos destinados a la alimentación escolar. Según argumentó, un gasto centralizado permitiría definir previamente los productos que se adquieren, controlar sus precios y garantizar que los fondos destinados a los comedores sean utilizados exclusivamente para ese objetivo.