Mendoza añade dos encuentros a la agenda del vino: hospitalidad, gastronomía y música

8 septiembre, 2026

A lo largo de años, las visitas a las bodegas mendocinas se desarrollaban de una manera generalmente estable: recorrer las instalaciones, recibir una explicación del proceso de vinificación y pasar a la cata. Aunque este formato persiste, ya no basta para captar la complejidad que rodea al vino.

En una región que compite con destinos vinícolas de alcance internacional, la calidad de una etiqueta es solo una parte del itinerario. También influyen la atención al visitante, la oferta gastronómica, el paisaje, la ambientación musical y la capacidad de crear una experiencia que permanezca en la memoria después del regreso.

La transformación se puede apreciar en la agenda del mundo del vino, cada vez más atravesada por propuestas culturales, celebraciones y espacios para la formación. Dos encuentros programados para septiembre y octubre ofrecen perspectivas distintas sobre ese cambio.

La hospitalidad también construye un destino

La primera cita no ocurrirá dentro de una bodega, sino en un auditorio universitario. Sin embargo, abordará uno de los aspectos decisivos para el futuro del enoturismo: la manera de recibir. El miércoles 16 de septiembre, de 15 a 17, la Universidad del Aconcagua será sede de “Sintonizando el futuro de la gastronomía y la hospitalidad”, una nueva edición de Al Mando, el ciclo creado por Ana Lovaglio Balbo y Flavia Amad.

El encuentro partirá de una idea que el sector empieza a reconocer con mayor claridad: un destino no se define solamente por sus productos, sino también por las personas que establecen el vínculo con el visitante. La coordinación entre cocina y sala, la formación de los equipos, el relato del origen y el lugar que ocupa el vino dentro del servicio pueden modificar por completo una experiencia.

Participarán Ana Lovaglio Balbo, responsable de Hospitalidad y Turismo de Susana Balbo Bodega y Susana Balbo Unique Stays; Flavia Amad, chef ejecutiva de Osadía de Crear y La VidA; Julia Zuccardi, integrante de Familia Zuccardi; Julieta Caruso, cocinera y cofundadora de Esqueje; Mecha Ferraro, responsable de la cocina de Pan y Oliva; y Camila Torta, head sommelier de Azafrán.

La periodista Julieta Aguerregaray conducirá la conversación, mientras que Sofía Ruiz Cavanagh participará en la apertura y el cierre. La actividad está destinada a estudiantes de gastronomía, hotelería y hospitalidad de toda Mendoza. Será gratuita, aunque requerirá inscripción previa.

La relevancia del encuentro va más allá de la capacitación profesional. En mercados turísticos cada vez más competitivos, la hospitalidad dejó de ser un gesto espontáneo para convertirse en una disciplina que exige planificación, identidad y equipos preparados.

Vinos de tres países frente a la Cordillera

La segunda propuesta trasladará esa evolución al terreno de la experiencia. El jueves 22 de octubre, entre las 18 y la medianoche, Bodega Séptima celebrará sus 25 años en Argentina con una edición especial del Gran Atardecer Séptima Wine & Food. La bodega nació cuando la familia española Raventós Codorníu eligió Agrelo para instalar el séptimo establecimiento del grupo. Alrededor de su edificio de piedra se extiende Finca Emblema, con 150 hectáreas cultivadas.

Durante el aniversario, las terrazas funcionarán como un recorrido abierto por ese primer cuarto de siglo. Habrá estaciones con el portafolio de Séptima y etiquetas de bodegas hermanas ubicadas en Napa Valley y distintas regiones españolas.

La propuesta gastronómica se organizará mediante tapeos y un sistema de fichas que permitirá circular por el lugar sin depender de una mesa o de un menú tradicional. La música estará a cargo del DJ Carlos Alfonsín y del mendocino Coxon Vinyl, con selecciones realizadas en discos de vinilo.

La celebración también incluirá la entrega del sello Restaurants from Spain, una certificación impulsada por ICEX España Exportación e Inversiones para distinguir establecimientos del exterior que trabajan con productos y expresiones de la cocina española.

La venta de entradas ya está habilitada en dos categorías. La opción general parte de $75.000 e incluye degustación, copa de obsequio, dos fichas gastronómicas y estacionamiento. La experiencia Prestige comienza en $150.000 y agrega un sector exclusivo, vinos de añadas especiales, cinco fichas gastronómicas y estacionamiento preferencial.

Camila Barrera

Soy periodista argentina especializada en vino, terroirs e historias que nacen detrás de cada bodega. Desde Mendoza, cuento la actualidad vitivinícola con una mirada curiosa, cercana y de territorio, entre cultura, economía, enoturismo y nuevas tendencias del vino argentino.