Vino picante inspirado en Sex and the City

7 septiembre, 2026

El negocio de los vinos respaldados por celebridades dejó de ser novedad, aunque sorprende la audacia con la que algunas firmas deciden romper las reglas del purismo vitivinícola.

El caso más comentado últimamente a escala internacional involucra a Sarah Jessica Parker, la figura icónica de Sex and the City, quien junto a sus socios de la bodega neozelandesa Invivo dio a conocer un lanzamiento que promete generar debate: un Sauvignon Blanc infusionado con jalapeño.

Bajo la denominación Invivo X, SJP Spicy Jalapeño Sauvignon Blanc, este nuevo producto busca capitalizar una tendencia mundial en alza: la demanda de bebidas con perfiles picantes, cócteles listos para beber (RTD) con un toque de calor y la constante búsqueda de experiencias sensoriales disruptivas por parte de las audiencias jóvenes.

De la copa clásica al toque “hot”

La relación de Parker con Invivo no es nueva ni improvisada. Desde el lanzamiento de su proyecto conjunto en 2019, sus etiquetas de Marlborough (Nueva Zelanda) y sus rosados del sur de Francia han obtenido puntuaciones repetidas por encima de 90 puntos en publicaciones prestigiosas como Wine Spectator, demostrando que detrás de esa figura reconocida existía un trabajo serio de selección y mezclas en el que la actriz participaba activamente en las catas.

Sin embargo, este paso va más allá de las particularidades regionales. Según explicó la bodega, la base continúa siendo el clásico Sauvignon Blanc de Marlborough, reconocido mundialmente por su acidez marcada y sus notas cítricas y tropicales (maracuyá, lima, notas herbáceas). Pero llega la modificación: las notas naturales de la variedad —asociadas a menudo a las pirazinas que dejan el recuerdo de pimiento verde o ají— se refuerzan de forma deliberada mediante una sutil infusión de jalapeño que aporta calidez al paladar medio y un final persistente y jugoso.

Las reglas de un juego que está cambiando

Para las corrientes más conservadoras de la industria, la mezcla de vino y picante puede interpretarse como un pecado capital. Sin embargo, lo que el mercado global revela en este 2026 es que los consumidores actuales —especialmente las generaciones centennials y millennials— buscan versatilidad, desenfado y maridajes audaces. Desde la bodega se recomiendan servirlo muy frío, incluso con hielo, o usarlo como base para refrescarlo con soda, orientando su consumo al ocio junto a la piscina, pescados a la plancha, tacos o tapeos veraniegos.

Comercialmente, la jugada es brillante. Mientras el Sauvignon Blanc tradicional compite en un océano de etiquetas similares, el Spicy Jalapeño se posiciona instantáneamente en un nicho propio, ideal para la viralidad en redes sociales (el terreno donde la actriz y su alter ego Carrie Bradshaw se mueven como nadie).

Queda claro que el paradigma del marketing del vino se sigue transformando: ya no basta con la firma de una figura pública en la etiqueta; ahora el producto tiene que generar conversación, disrupción y, por qué no, un poco de picante en las copas. Habrá que probarlo para ver si la osadía enológica está a la altura del fenómeno pop.

Camila Barrera

Soy periodista argentina especializada en vino, terroirs e historias que nacen detrás de cada bodega. Desde Mendoza, cuento la actualidad vitivinícola con una mirada curiosa, cercana y de territorio, entre cultura, economía, enoturismo y nuevas tendencias del vino argentino.