En un marco de desafíos, la vitivinicultura argentina recibió una señal alentadora: las ventas al exterior volvieron a expandirse y cerraron con balance favorable en los primeros cinco meses del año. Apoyadas por el vino a granel y por el blanco, las exportaciones mostraron en mayo un incremento de 8,9% y un acumulado del 15%. No obstante, el segmento de vinos fraccionados y las cotizaciones siguen planteando dudas.
Las cifras del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) para mayo ratifican una evolución favorable en el volumen, aunque aparecen matices al evaluar los ingresos obtenidos y la estructura de los envíos.
Los datos de mayo consolidan la pauta que se había observado desde el inicio del año. El INV indicó que las exportaciones de vino subieron un 22,8% interanual en marzo y un 21,9% en abril, impulsadas mayormente por los envíos a granel.
Entre enero y mayo, Argentina despachó 854.443 hectolitros de vino, un 15% más que en el mismo periodo de 2025. Este avance vino de la mano de un notable crecimiento en las ventas de mosto concentrado, que se elevó un 30,2% en volumen.
No obstante, detrás de la mejora global se esconde una realidad más compleja: el crecimiento continúa apoyándose mayoritariamente en el vino a granel y en los blancos, mientras que el segmento fraccionado, de mayor valor agregado, apenas logra sostenerse.
El motor del crecimiento en las exportaciones
En lo que va del año, las ventas de vino a granel crecieron un 61,9%, al pasar de 176.001 a 285.028 hectolitros. En contraste, los envíos de vino embotellado apenas registraron un incremento de 0,4%. Esta brecha también se observó en mayo: los despachos a granel subieron un 63,4% interanual, mientras los fraccionados cayeron un 5,1%.
Este fenómeno se debe en gran medida a la vigorosa demanda de vino blanco a granel. Entre enero y mayo, las exportaciones de blanco a granel se multiplicaron en un 273,5%, pasando de 21.679 a 80.970 hectolitros. Los vinos sin mención varietal también mostraron un desempeño notable: dentro de esa clasificación, los envíos a granel crecieron 486,9% en el acumulado anual.
Más volumen, pero no necesariamente más valor
Aunque el volumen exportado por las bodegas argentinas aumentó un 15%, la evolución de los ingresos fue mucho más moderada al inicio de 2026. Entre enero y mayo, las exportaciones de vino alcanzaron 258,3 millones de USD FOB, apenas un 0,4% más que en el mismo periodo de 2025.
La explicación radica en los precios medios. El valor medio por litro de vino exportado cayó un 12,6%, de 3,46 a 3,02 USD. En el caso del vino a granel, el precio medio cayó un 22,9%. Es decir, Argentina exporta mayor volumen de litros, pero recibe menos dólares por cada uno de ellos.
La dinámica es distinta para el mosto concentrado. Aunque el precio medio descendió 9,9%, el notable incremento del volumen hizo que el valor FOB creciera un 17,3%, alcanzando 54,7 millones de USD.
Los mercados más fuertes para el vino argentino
En mayo, el destino principal del vino argentino fue el Reino Unido, con 40.058 hectolitros, seguido por Estados Unidos (30.823 hectolitros), Brasil (28.845 hectolitros), Alemania (11.134 hectolitros) y Canadá (7.557 hectolitros).
El Reino Unido se consolidó especialmente como comprador de vino varietal a granel, mientras que Estados Unidos y Brasil continúan siendo fundamentales para el vino fraccionado.
Recuperación, pero con desafíos
El balance de los primeros cinco meses del año permite afirmar que la vitivinicultura argentina recuperó dinamismo exportador. El crecimiento acumulado del 15% en vino y del 30,2% en mosto representa una mejora significativa respecto de los años anteriores, algo positivo para la industria que atraviesa un complejo proceso de reestructuración.
No obstante, el desafío sigue siendo transformar ese aumento de volumen en mayores ingresos. El estancamiento del vino fraccionado, la caída de los precios promedio y la creciente dependencia del granel muestran que la recuperación todavía se apoya en segmentos de menor valor agregado. El interrogante es si esa recuperación podrá trasladarse también a la rentabilidad de las bodegas y al ingreso de divisas en los próximos meses.