El Dique Potrerillos, inaugurado el 10 de diciembre de 2001, aportó, entre otros efectos, un uso regulado del río Mendoza para evitar inundaciones y estimuló un renacimiento del turismo gracias al embalse de 15 km² en su nivel normal. Foto: Archivo.
Las cifras más recientes (2025 y 2026) sobre la frecuencia de visitas a la provincia, elaboradas por la Dirección de Desarrollo Turístico e Innovación.
Una revisión clara, basada en datos y fuentes, de dónde se logró mayor avance, dónde hubo retrocesos y qué explica el mapa turístico en la actualidad.
Valle de Uco: lujo global y desigualdad local
El crecimiento turístico más notable se dio en el Valle de Uco, que evolucionó de una región agrícola a un polo de lujo de alcance internacional. Inversiones desde los años 90, vinos de alta gama y la construcción de bodegas emblemáticas lo ubicaron a nivel mundial.
Lo positivo y lo negativo: la excelencia del vino, la generación de divisas y la creación de empleo cualificado, por un lado; y, por otro, el encarecimiento de la vida local y la desigualdad entre zonas.
Potrerillos y Cacheuta: boom cercano y renacimiento
Potrerillos emergió con fuerza tras la puesta en marcha de la presa en 2001, convirtiéndose en un referente del turismo al aire libre; Cacheuta resurgió tras décadas de abandono, tras la crecida de 1934. En la actualidad, ambos concentran principalmente escapadas de corta duración, según el Ministerio de Turismo y Cultura de Mendoza.
Ventajas y desventajas: facilidad de acceso, entorno natural y turismo durante todo el año; por otro lado, presión ambiental y un desarrollo urbano desorganizado.
Sur mendocino: de Las Leñas (Malargüe) a un San Rafael masivo
El sur de la provincia agrupa dos esquemas distintos: Las Leñas, inaugurada el 16 de julio de 1983 como centro de esquí de alcance internacional, y San Rafael, que se ha masificado gracias a un turismo nacional de fácil acceso. En 2026, San Rafael arrancó la temporada con una ocupación del 60%, afianzándose como el destino líder de Cuyo; las cabañas junto al Atuel y al Diamante llegaron a superar el 82% de ocupación, seguidas por los apartamentos (57,9%) y los hoteles (40,7%).
Lo positivo y lo negativo: la diversidad entre invierno nevado y verano, la amplitud de mercado a nivel nacional, junto con la vulnerabilidad climática por la nieve y la estacionalidad.
Alta montaña y Ciudad: consolidación y límites
La zona de alta montaña mostró crecimiento continuo: el Aconcagua registró cifras récord de ascensos, mientras que el Gran Mendoza se afianzó como un centro gastronómico y cultural, de acuerdo con datos oficiales de la provincia.
Lo mejor y lo peor: el posicionamiento a nivel global y la oferta urbana, frente a la saturación en los picos de temporada y la fragilidad del entorno natural.
Balance
- Áreas con mayor avance: Valle de Uco (vino + lujo + exportación)
- Zonas con mayor crecimiento reciente: Potrerillos (turismo corto y activo)
- Dónde se aprecia mayor equilibrio: Ciudad de Mendoza y la Alta Montaña.
Sin embargo, la distribución geográfica no es uniforme:
- La región oeste y el Valle de Uco muestran un avance notable
- El sur depende de la estacionalidad
- Y las rutas cercanas funcionan ya a plena capacidad
Numerosos actores señalan que el reto ya no es una expansión indiscriminada, sino ordenar, equilibrar y mantener ese crecimiento.